Soy FreeLancer IT


Muchos de nosotros hemos sido empleados de grandes corporaciones, muchos otros hemos sido despedidos de las grandes corporaciones y recibido una buena liquidación. El salir de ipso facto de papá-jefe que consentía, explotaba y cuidaba es un cambio brusco en la forma de vida y casi nunca es posible encontrar otro empleo en el corto plazo. Los factores pueden ser variados y abundantes pero van desde no haber logrado un crecimiento notable en el anterior empleo hasta siquiera tener un grado académico valioso (quizá porque comenzaste siendo aprendiz hasta ser maestro dentro de la misma empresa pero sin reconocimiento oficial en tu ramo). En fin, el empleo terminó y no hay nada más que hacer.

Afortunadamente, diez años después sigo existiendo, viviendo y trabajando. Lo que pasó fue que con los recursos que papá-jefe me dio, pude establecer un pequeño negocio propio, con local comercial y mostrador y todo para mí solo. Ciertamente fue inaugurar el local (alguno que otro lo ha de recordar, aquel 27 de noviembre de 2010) poner un sitio en Internet, crear una imagen con logotipo y todo, como lo hacen las grandes empresas y los clientes comenzaron a llegar, hubo trabajo como profesional independiente. Según yo, estaba en camino de crear la gran empresa que me permitiría la independencia económica que todo individuo sueña tener, emplear a mucha gente que trabajara para el negocio y lograr conseguir grandes proyectos con grandes clientes… no sucedió. Sin embargo, he logrado permanecer activo, pago impuestos, obtengo ingresos. Es algo curioso. Conocí el término «FreeLancer»

Los clientes iniciales vieron que era bueno haciendo trabajitos, pequeños proyectos, una red por acá, un contrato de  mantenimiento por allá; hubo ventas de equipos, consumibles, después papelería; cree una tienda en línea que hace bien su trabajo y siento que la cosa va por buen camino, fui ganando prestigio y me consolidé con los clientes. Eso sí, el trabajo debe ser constante porque si me distraigo un momento, si bajo el ritmo, no hay ingresos y me quedo sin comer.

Seth Godin, maestro del marketing y motivador del pensamiento, lo explica muy bien: «Bueno, primero dejemos claro que existe el empresario por una parte, y el freelancer por otra, pues si confundes esos términos tu vida será horrible. Los freelancers generan ingresos por su trabajo. Si eres un redactor creativo (copywriter), te pagan cuando trabajas. Mientras más horas trabajas, más dinero ganas, pero cuando duermes no obtienes ingresos. Un empresario, en cambio, usa el dinero de otras personas para construir un negocio más grande que el individual, de tal forma que sigue obteniendo ingresos mientras duerme. El empresario no tiene problema en vender su negocio, porque ese negocio es una entidad que vive y respira con independencia de lo que haga su administrador durante el día. El asunto es que si actúas como freelancer pero dices ser empresario, te volverás loco: siempre es más económico contratarte a ti mismo, hacer tú mismo una tarea, ocuparte de las ventas, en lugar de contratar a alguien que lo haga, pero en tal caso no estás siendo ni empresario ni freelancer. Dicho esto, creo que el mercado para freelancers medianamente calificados es horrible, porque un cliente siempre puede hallar un freelancer más económico que tú. Yo mismo lo hago, todo el tiempo. ¿Por qué debería pagarte una fortuna sólo porque vives cerca mío? ¡Tengo internet! Basta apretar un par de teclas y, ¡Oh! Aquí hay un tipo que hace el mismo trabajo por $4 dólares, ¿Por qué debería pagarte $12?

 

No obstante, el mercado para freelancers muy talentosos nunca ha sido más auspicioso. Si eres el mejor diseñador de sitios web para médicos quiroprácticos, ellos te encontrarán, porque eres el más capacitado del mundo para esa tarea y en lugar de perder tiempo buscando prospectos, ¿Por qué no contratarte directamente a ti? El punto es: si pretendes ser un freelancer, más vale que seas extraordinario en tu especialidad, pues de otra forma te pagarán lo menos posible.

Los empresarios, por su parte, pueden serlo hoy con cada vez menos dinero (inversionistas, fondos, etc). A veces solo basta que tengas algo en tu cuenta bancaria, pues con todas las herramientas -profesionales -o de punta- disponibles gratis (o a muy bajo precio) en la red, ya no necesitas montar una fábrica, como hizo mi padre. Ni siquiera necesitas una gran fuerza de trabajo, como fue mi caso: la primera empresa que administré tenía 70 empleados, mientras que mi actual empresa tiene apenas 6, y es cinco o diez veces más grande de lo que fue la anterior, porque la empresa es más eficiente si consigues al equipo de trabajo correcto. Por tanto, las oportunidades para un empresario tienen que ver con usar internet para conectarse, para externalizar (outsource), para encontrar el trabajo y ventas que necesita.. las oportunidades son gigantes, siempre y cuando tengas claro que eres un empresario, y que estás intentando construir un activo que tiene valor fuera de ti como persona; de lo contrario, mejor prueba ser un muy buen freelancer. Yo he sido ambos: en este momento soy un freelancer. Realizo trabajos, y si dejo de hacerlos.. ya sabes, es mi nombre, soy yo. El que está hablando contigo no es el asistente de Seth Godin. No tengo uno, porque me he dedicado a ser un freelancer.

 Como empresario no era el mejor, ¿sabes? Mientras armaba mi compañía, Jerry Yang estaba fundando Yahoo: él hizo mucho mejor que yo la tarea de vender valor traducible en acciones, mientras yo seguía pegado en las interacciones que tenía como freelancer.»

Ahora bien, ser freelancer no está mal del todo pero también hay que pensar en que habrá que intensificar todos los esfuerzos para lograr un ingreso mayor que me permita evitar caer en los errores más comunes de los freelancers:

  • Establecer tarifas muy bajas. Tarifas similares a las de las grandes compañías pensando en “competir con ellos” es un error común. Hay que pensar en que se debe vender como profesional independiente, un ramo diferente al que tienen las grandes empresas.
  • No investigar bien a los clientes. Conseguir clientes implica buscar por debajo de las piedras, en ocasiones, otras sólo basta echarle un ojo a Twiter pero hay que tener cuidado en conocer su prestigio, tiempos de pago, comentario de sus proveedores, etc.
  • No apartar para pago de impuestos. Se necesita mantener una correcta administración de los ingresos. Algunos freelancers se van con la percepción de haber ganado X cuando en realidad es X+Y+Z+A… es decir, sus ingresos deben satisfacer pago de impuestos, ingresos personales, gastos de capacitación, gastos de transporte, etc. incluso, preveer el ahorro para el futuro. De ahí la importancia del primer punto.
  • No pedir recomendaciones o referencias. No debe dar pena o vergüenza pedirle al cliente que te recomiende, tampoco pedirle alguna carta de recomendación. Eso es tu mejor publicidad y lo mejor es que es gratis. Habla bien de ti, crece tu prestigio y pasa de boca en boca con facilidad.
  • Estancarse en los mismos servicios, no innovar. Conocer bien lo que se hace no es suficiente. Hay que buscar nuevos productos o servicios para ofrecer al cliente. Es salir del área de confort y esforzarse a dar más (que no implica echarse más trabajo del que se puede abarcar) es diversificarse.
  • No decir “no”. No por depender del trabajo que el cliente encarga, es que tengamos que hacer trabajo que no nos compete. Se debe tener bien claro el punto de conocer las limitaciones del alcance de los servicios. Si el cliente nos encargó alguna vez que se instalara una red, no implica que nos pueda volver a contratar pero ahora para pintar sus oficinas…
  • No llevar una buena contabilidad. Es indispensable saber los ingresos, los gastos, las facturas, los pagos de impuestos y los recursos para ahorrar. Todo debe estar registrado en digital o en papel para poder controlar el destino de cada centavo con que se cuenta. Es muy importante darse el tiempo para poner las cosas en orden.
  • No tener un contrato “listo” para el cliente. Cuando encontremos un proyecto, por pequeño que sea, es importante negociar con el cliente los famosos «Términos y condiciones» de lo que se va a hacer. Quizá por la simplicidad, se haga de manera hablada pero siempre se debe formalizar antes de comenzar el trabajo. Si las negociaciones no prosperan, es preferible buscar otro proyecto, con otro cliente, tal vez a hacer algo en lo que no nos conviene.
  • Olvidarse de registrar su marca o derechos de propiedad. Sin comentarios. Tu trabajo habla por ti pero otros pueden copiar tu idea y no podrás hacer nada si no puedes comprobar que lo fue primero. Haz, patenta, promueve, protege. Así no tendrás fugas de información que no puedan ser indemnizadas por la autoridad en caso de.
  • No buscar de nuevo a los viejos clientes. Es una parte fundamental, un tema completo. Los clientes antiguos son geniales porque hay menos procesos de «integración» del cliente, ambos conocen las expectativas de los demás y el gasto en marketing para ellos es cero. Recuperar las comunicaciones con los viejos clientes es importante para el freelancer; hacerse presente y de inmediato el cliente tendrá un requerimiento que satisfacer. El trabajo ya está hecho, el cliente confía en el freelancer.
  • Evitar relacionarse con otros freelancers. Un error muy común en el ramo pero que debe tomarse mas que como una posible amenaza de competencia, más bien como una alianza estratégica para obtener más conocimientos, nuevas tendencias del mercado, intercambiar proyectos, alianzas comerciales.

Yo agregaría uno más, por experiencia propia: Engancharse con un solo cliente, teniendo ya una cartera mayor. No hay que olvidar a, ni hacer de lado a los clientes porque uno de ellos haya propuesto integrar al freelancer a su equipo de trabajo «por fuera» para darle servicios por un pago fijo periódico, aún con horario «variable». Las consecuencias son nefastas: mal pagado, explotación, pérdida de clientes, etc.

Finalmente, concluyo que se deben establecer las metas, una misión y tener una visión; es fundamental. No seré empresario, está bien; seré freelancer, también está bien. Lo importante será mantener un buen prestigio y lograr ser el mejor.

Estaré atento a sus comentarios.

Saludos.